Amado Dios, En este día de sol y alegría, me acerco hasta ti con una petición muy especial, que nace desde lo más profundo de mi corazón: Por favor bendice y salvaguarda mi hogar. Tú eres nuestro amoroso proveedor y es justo y necesario darte gracias. Gracias Señor por el techo que nos resguarda de la lluvia y nos protege del frío de la noche, por los alimentos que llevas a nuestra mesa, por la ropa que nos viste y los zapatos que calzamos. Es hermoso ser tu hijo y sentir tus bendiciones; por favor nunca te apartes de nuestras vidas, pues cada día que pasa te necesitamos más y más. Padre celestial, por favor ingresa a mi hogar, permite que en él brille tu luz y santifica nuestras paredes. Por favor mira nuestras vidas y llévate nuestras dolencias, permite que mi familia esté sana, unida y danos tranquilidad, paz y serenidad para nuestros corazones. Por favor mira también nuestras ilusiones, nuestros temores y también nuestras necesidades. Tú más que nadie conoces lo que ...